Durante el siglo XVI florecieron en la literatura española tanto en prosa como en verso dos manifestaciones de la vida religiosa que suponen un grado distinto de acercamiento a la divinidad, la ascética y la mística.
La ascética busca aumentar la moral del hombre por medio de ejercicios, penitencias y meditación.
La mística que parte de la ascética es un estado superior reservado para algunas almas escogidas que reciben gracias especiales para alcanzar una unión intima con Dios.
La ascética busca aumentar la moral del hombre por medio de ejercicios, penitencias y meditación.
La mística que parte de la ascética es un estado superior reservado para algunas almas escogidas que reciben gracias especiales para alcanzar una unión intima con Dios.




